En el marco del Primer Encuentro Regional para la sensibilización a medios de Comunicación “Comunicar para la Igualdad: los medios como constructores de una cultura de la paz”, realizado los pasados 4 y 5 de septiembre en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Frank La Rue, director de comunicación e información en la UNESCO, habló sobre cómo los medios de comunicación tradicionales y por supuesto la internet pueden prevenir la violencia tan visible y normalizada contra las mujeres que se encuentra inmersa en los contenidos.
La Rue comenzó hablando acerca de la agenda estratégica 2030 propuesta por la UNESCO, en la cual se pretende superar el nivel de vida de las sociedades, garantizando un mejor desarrollo mediante la equidad.
Esta agenda cuenta con 17 objetivos, de los cuales el número 16 establece las condiciones fundamentales que una sociedad necesita para llegar al desarrollo; en primer lugar se estipula que las sociedades deben estar en paz, posteriormente deben ser sociedades incluyentes donde se busque garantizar la equidad de mujeres y minorías étnicas. A su vez éstas deben asegurar el acceso a una justicia rápida y efectiva, mediante un gobierno con transparencia, donde la información que se brinde pueda ser verificada, corregida y modificada por la ciudadanía.
Finalmente es necesario que la sociedad garantice el acceso público a la información, ya sea desde la escuela, las redes, pero principalmente desde una prensa libre y efectiva, que cuente con la seguridad necesaria para que se pueda ejercer esta profesión.
De igual manera comentó que recientemente la UNESCO ha recibido informes de un incremento de la violencia hacia las mujeres, una violencia que ya no solo se da en el espacio público, sino también en las redes y que tiene que ver más con una actitud de discriminación de género que por cuestiones políticas, como en el caso de las periodistas.
Ahora bien, respecto a la digitalización que se está viviendo, La Rue enfatizó que esto ha provocado un doble fenómeno dentro de nuestra sociedad, en primera instancia democratizó la comunicación, es decir, hoy en día cualquier persona puede ser un consumidor y productor de contenidos; el otro fenómeno fue la brecha digital y social en las zonas rurales, lo cual trajo consigo aspectos negativos puesto que en estas zonas no todos tienen el acceso a este gran facilitador de la comunicación llamado internet, principalmente hay un rezago por parte de las mujeres respecto a los hombres en el uso de estas tecnologías.
Las conclusiones que se plantearon al cierre de la conferencia magistral estuvieron encaminadas a que el estado y los medios de comunicación deben trabajar en conjunto, el estado como proveedor de mecanismos de seguridad que protejan a los periodistas, en especial a las mujeres periodistas; y los medios de comunicación como creadores y difusores de información que no ofenda la dignidad humana, que permita generar una ciudadanía más activa, una ciudadanía con poder para participar, entender y evaluar las decisiones que toma el estado, y de esta manera lograr altos niveles de equidad, culminando con la erradicación de la violencia, ya que los medios juegan un papel importante en la sociedad debido a que éstos son los que crean opiniones, ideas y prejuicios que producen y reproducen la violencia.